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Insights para Governance · Congreso Minería Digital 2026

Escalando el Chancador Autónomo en la minería: gobernanza, estandarización, KPIs y gestión del cambio

Cómo Vale llevó un piloto de chancado autónomo desde la usina Conceição II hacia un programa de 12 a 15 plantas, y qué debe cuidar el liderazgo para que el roll-out realmente entregue resultados.

ExpositorLíder del proyecto (socio tecnológico de Vale)
Cliente / ProgramaVale · Usina Modelo
PilotoChancador Autónomo · Conceição II (Itabira)
Fecha05-ago-2026
Duración~20 min
Resumen ejecutivo

El éxito técnico del piloto no garantiza el éxito del programa

Las mineras invierten masivamente en tecnología, pero la preocupación de CIOs, CTOs y líderes ya no es implementar, sino escalar y capturar los resultados prometidos. El expositor cuenta cómo Vale, dentro de su programa Usina Modelo, pilotó el concepto de Chancador Autónomo en la usina Conceição II (Itabira) —un orquestador que fija tasas objetivo y sincroniza todos los equipos en tiempo real— y, sobre todo, cómo diseñó una abordaje de escalamiento apoyada en cuatro pilares: tecnología, gobernanza, sostenibilidad y medición continua.

“Hoy ya tenemos una tasa de operación en autónomo del 98%. Para mí eso es más importante que el 7,6% de productividad de más, porque muestra que logramos la adhesión de la operación —y eso es extremadamente difícil.”
98%
Operación en modo autónomo (adhesión de la operación)
+7,6%
Productividad adicional del chancado
4–6
Plantas en roll-out (2 en fase final)
12–15
Plantas objetivo del programa completo
Idea central para governance
Un piloto técnicamente exitoso no se traduce solo en un programa exitoso. La escala se gana con estandarización, gobernanza cercana del liderazgo, gestión del cambio y medición documentada del valor —no solo con la solución tecnológica. La métrica que anticipa la escalabilidad es la adhesión de la operación (98% autónomo), más que el punto de productividad.
Highlights destacados

Las frases que resumen la charla

“No basta con implementar técnicamente el proyecto: lo importante es lograr el roll-out y obtener los resultados programados.”
“Creamos módulos de control estandarizados que pasan a ser un template a perseguir en las demás plantas. Un profesional que llega a una planta del norte o del sudeste siempre va a encontrar ese mismo patrón de control.”
“En la recta final, cuando los operadores empezaron a usar el sistema, quedó clarísimo que era fundamental estar muy cerca de ellos —darles tranquilidad de uso y hacer pequeños ajustes. Hay que mantener al equipo pegado a la operación.”
“Change management no es una opción. En todos los frentes hay que tener un equipo preocupado por la divulgación, por el cambio de cultura, tomado de la mano con la operación.”
“He visto proyectos importantes ser cancelados o postergados en momentos de crisis porque no estaban documentando el valor que traían a la compañía.”
“El papel del liderazgo es fundamental: no se puede delegar en lo técnico y quedarse distante. Cuando el liderazgo está cerca y acompañando, hace una diferencia enorme.”
El piloto

Qué es el Chancador Autónomo y qué resultados dio

La iniciativa nace del programa Usina Modelo de Vale, y una de sus líneas es el Chancador Autónomo. El concepto, en palabras del expositor: “imagine un orquestador al que le paso las tasas objetivo, y él hace que todos los equipos queden en sincronía persiguiendo esa tasa todo el tiempo”. Sobre la capa de control y optimización ya existente se agregó una capa nueva de operación autónoma.

Un segundo módulo, clave para la adopción, entrega diagnóstico en tiempo real al operador: cuando el sistema no logra alcanzar las tasas, explica qué está pasando en ese momento en lugar de dejar al operador a ciegas.

Resultados iniciales en Conceição II (Itabira)

  • 98% de operación en modo autónomo — la señal más fuerte de adhesión de la operación y, por tanto, de escalabilidad.
  • +7,6% de productividad en el chancado.
  • Menos interacciones del operador con el sistema.
  • Variabilidad del proceso mucho menor (cayó drásticamente).
  • Récord histórico de producción de la usina en un día con chancado totalmente autónomo.

El expositor insiste en el orden de importancia: el 98% de autonomía pesa más que el punto de productividad, porque anticipa que el modelo se puede replicar sin perder la aceptación de quienes operan.

La abordaje

Cuatro pilares para pasar del piloto al programa

Con el piloto funcionando, la pregunta pasa a ser: “¿de qué me preocupo, además de la tecnología, para llevar esto a las demás plantas?”. La respuesta son cuatro aspectos, dos de los cuales —según el expositor— suelen recibir poca atención.

Pilar 1Tecnología y estandarizaciónNo un estándar de código (cada planta tiene su SCADA, su supervisorio, su plataforma), sino módulos de control estandarizados que actúan como template. Cada nueva planta se evalúa por su distancia al patrón definido en Conceição.
Pilar 2GobernanzaEntender la madurez de cada planta, trabajar con las operaciones, explicar el proyecto y la expectativa de ganancia, y definir una secuencia lógica de qué planta entra primero. Se trabaja durante todo el proyecto, no solo lo técnico.
Pilar 3SostenibilidadEl aspecto más olvidado: un equipo dedicado a mantener cercanía con la operación, ajustar el sistema según los aportes de los operadores y llevar los aprendizajes de vuelta al estándar.
Pilar 4Medición y validación continuaKPIs acordados desde el inicio con operación y tecnología, medidos periódicamente. Es lo que da tracción durante todo el roll-out y sustenta el programa ante el liderazgo.

Madurez desigual: por qué importa la secuencia

Cada planta está en un estadio de maduración distinto —cronología, procesos y personas diferentes—. Por eso el roll-out se secuencia también por aprendizaje: hay plantas que aportan lecciones tempranas más valiosas, que luego se replican en las demás.

Gestión del cambio

Estar “pegado” a la operación y comunicar el valor

La lección más viva del piloto surgió en la recta final: cuando los operadores empezaron a usar el sistema, fue determinante estar muy cerca de ellos para dar tranquilidad de uso y hacer pequeños ajustes a partir de sus aportes, hasta que sintieran seguridad en la operación día a día.

Junto con eso, dos disciplinas de gobernanza que el liderazgo no puede delegar:

  • Comunicar los resultados a la operación y al liderazgo. “A veces estamos tan enfocados en la solución que olvidamos divulgar” —y esa divulgación es la que fortalece la adhesión.
  • Documentar el valor de forma continua. Proyectos importantes se han cancelado en momentos de crisis por no tener registrado el valor que aportaban.
  • Liderazgo cercano. Cuando el liderazgo acompaña de cerca en vez de delegar en lo técnico y alejarse, la diferencia es enorme.
Sobre el engagement (respuesta a una pregunta del público)
El proyecto tuvo total aceptación del liderazgo de Vale desde el inicio. La dificultad real no fue vender el proyecto, sino que en un proceso largo, con muchas plantas y personas, si no se cuidan estos aspectos con el mismo rigor que lo técnico, la información no llega a las personas correctas en el momento correcto —y eso frena la implantación y la sustentación.
Estado del programa

Del piloto a 12–15 plantas, sin perder el estándar

El roll-out está en marcha: 4 a 6 plantas en curso, dos de ellas en fase final, con números preliminares parecidos a los del piloto (mediciones aún no cerradas). En algunos tipos de planta —por ejemplo Brucutu— la tendencia es que las ganancias sean incluso mayores. El plan: piloto → validación en dos plantas más → maduración del proceso en las demás, apuntando a un total de 12 a 15 plantas.

¿Cómo se garantiza que el framework se cumple en cada nueva línea?

Ante la pregunta de cómo se asegura el estándar al llevarlo a otra línea, el expositor describió el mecanismo concreto:

  • Fase de ingeniería de detalle en cada nueva planta, conducida por las mismas personas que participaron del piloto (van al frente a medida que se abre cada planta).
  • Diagnóstico de la configuración y madurez de cada línea de control, y batimiento contra el estándar (modos de control a utilizar y cuán distante está la planta).
  • Documento por planta que define qué necesita, qué falta y qué buenas prácticas locales conviene incorporar al modelo.
  • El equipo de sostenibilidad cierra el ciclo llevando los aprendizajes de vuelta al estándar (retroalimentación del template).
Lectura Nidatech

Por qué nos importa

Esta sección es interpretación propia del equipo Nidatech como proveedor tecnológico a la minería; no forma parte de la charla.

  • Vender la plataforma no es el trabajo; escalarla sí. El caso confirma que el diferencial competitivo está en el programa de roll-out (estandarización + gobernanza + sostenibilidad + medición), no solo en el producto. Deberíamos empaquetar y ofrecer explícitamente esa capa de escalamiento, no darla por descontada.
  • La métrica que vende es la adhesión, no la mejora puntual. Adoptar el “% de operación en autónomo / % de uso” como KPI estrella —por encima del delta de productividad— alinea a nuestros clientes con lo que de verdad predice el valor a escala y facilita defender el proyecto en gobernanza.
  • Diagnóstico en tiempo real al operador = adopción. El módulo que explica al operador por qué no se alcanza la tasa fue clave para el 98%. Es un patrón de UX/change management replicable en cualquier producto NidaHub: no dejar al usuario a ciegas cuando el sistema autónomo no cumple.
  • El template estandarizado con retroalimentación es reutilizable. Definir módulos de control estándar, medir la distancia de cada sitio al patrón y cerrar el ciclo devolviendo aprendizajes al template es exactamente el modelo multi-tenant / multi-planta que podemos sistematizar para acortar el time-to-value en despliegues sucesivos.